El Concello de Cospeito inaugura la Navidad con un alumbrado 100% artesanal, realizado por los siete alumnos del taller de empleo, a través de un iniciativa pionera en la provincia de Lugo que pretende engalanar las calles de una manera especial al tiempo que supone un ahorro considerable para las arcas públicas.

“Estamos ilusionadísimos, será o espírito navideño”, bromeaba el regidor de Cospeito, Armando Castosa, antes de empezar la presentación de un trabajo “extraordinario e novidoso, de gran calidade e simbolismo”.

El nuevo alumbrado suma más de 20.000 bombillas, que “darán unha luz diferente ao Nadal de Cospeito”, dijo el regidor. Explicó además que las arcadas están situadas en los dos grandes núcleos, repartidas entre Muimenta y Feira do Monte, donde, “como guinda do pastel”, se colocó también un árbol “que canta panxoliñas ao ritmo dos impulsos luminosos”.

Las luces, de bajo consumo, narran la historia local, desde los petrofligos a la actualidad, pasando por los Celtas o la Edad Media

“O fío argumental da nova iluminación, que en gran parte deseñaron os propios alumnos, é a historia do Concello, que en moitos casos coincide coa da Terra Chá”, dijo Castosa, que explicó que las arcadas van desde la Prehistoria, con los petroglifos; a los celtas, con símbolos como el trisquel o el árbol de la vida, y hacen una parada en el Medievo, con las torres o la cruz de Gules del escudo municipal, hasta llegar a la actualidad, para centrarse en la agricultura, el comercio o el turismo, destacando el agua o las rutas de senderismo. Todas las farolas incluirán información sobre lo que significan.

“Invitamos a todos a vir ver o alumeado”, dijo el alcalde, que aprovechó para agradecer a la Xunta la concesión del obradoiro, que comparte con Castro de Rei y Outeiro de Rei —reciben 280.000 euros—, así como a los alumnos su “esforzo e creatividade”.

Las luces, que se encendieron este jueves, estarán hasta pasar Reyes. El objetivo municipal es ir ampliando los elementos con los años y que todo “este traballo quede aí para un futuro”, para recolocar en próximas celebraciones navideñas, pero también para aprovechar en fiestas parroquiales.

Las bombillas son de bajo consumo y ninguno de los cuadros, de un metro por 1,67, supera los cinco vatios, como destacó el monitor, Fernando Varela, que asistió a la presentación con el director, Horacio Vila.

El taller de empleo arrancó en octubre y tiene una duración de nueve meses, en los que se realizará otro proyecto para iluminar edificios públicos y uno más para realizar mejoras en dos unitarias.

Fuente el progreso