Servicios Sociales

|Ayuntamiento de Cospeito
VIOLENCIA DOMÉSTICA

< Volver Atrás

Después de este breve recorrido por las diferentes formas que adopta la violencia estructural contra las mujeres nos vamos a centrar en la doméstica, en sus características y en los mecanismos que la sociedad utiliza para no crearse demasiado sentimiento de culpa ante una realidad tan escalofriante, indigna de sociedades llamadas desenrolladas y democráticas y abrumadora, no solo desde el punto de vista numérico, sino, sobre todo, por su significación social y política.

¿Por que este terrorismo cara las mujeres, que provoca más víctimas que lo llamado terrorismo de estado, no es un problema de Estado de primero orden? ¿Por que esta falta de reacción colectiva? ¿Por que el silencio de las víctimas (sólo se denuncian el 10% de los casos de maltrato)?

¿ Se verán ampliadas y concretadas en Acaso por la minimización y normalización que de esta violencia hace la sociedad (el 46% de los europeos cree que son las propias mujeres quien provocan los maltratos)? ¿ Pola falta de protección por parte de los poder públicos?

Quizás las características y los mitos y tópicos que rodean a la violencia doméstica puedan ayudarnos a responder la estas preguntas.

Características:

  • Estructural, está basada en las normas y valores socioculturales imperantes en nuestra sociedad, por eso la sociedad intenta minimizar y normalizar esta violencia. Así en los juzgados se recogen testimonios de hombres que dicen «Le pegué sólo el reglamentario», o de mujeres «Mi marido me pega el normal pero esta vez se pasó». Este es el título de un libro que finaliza de publicar un médico forense, Miguel Lorente en el que cuenta la visión de este problema social que le proporciona su trato cotidián con las personas involucradas en este problema.
  • Colabora al mantenimiento del «desorden social» imperante, al contrario que la violencia contra la propiedad o contra lo estado por eso genera menor rechazo social.
  • Inmotivada, los motivos aducidos por los agresores son nimios incluso para ellos
    No se busca el anonimato, el agresor, en general, comete la agresión en la propia casa o en sitios públicos y después se entrega.
    Excesiva: uso de instrumentos extravagantes y muy lesivos, como motoserras, etc., se propinan 60 puñetazos y según la justicia no se aprecia asañamento.
  • Busca, a menudo, marcar a la mujer mediante el fuego o el ácido, por ejemplo, en Bangla Desh o en la India donde una mujer es quemada con ácido cada 12 minutos.
  • Es extendida, no solo porque afecta a mujeres de todos los países, culturas, etc. sino porque afecta a las personas (hijos, hijas, madres, hermanas…) que aman o a objetos que aprecian.

Mecanismos de defensa:

Como es muy duro de reconocer la existencia de tanta injusticia, sin hacer gran cosa por combatirla y sin sentirse cómplice se precisa buscar excusas la estas agresiones tan generalizadas y las hay de tres tipos:

  1. Las que hacen alusión al agresor: es un psicópata, un alcohólico, un drogadicto, un marginado …
  2. Las que inciden en la personalidad de la víctima: es masoquista, «le va la márcha», o bien ella es una maltratadora psicológica, «algo hará»
  3. Por último, las que se centran en el contexto sociocultural: marginación y exclusión social, frustraciones y violencia que genera esta sociedad.
  4. Pero siendo innegabel que estos hechos existen no explican, ni mucho menos, el alta tasa de agresiones contra las mujeres que existen en todo el mundo porque:
    1. Hay muchos agresores que no responden en absoluto al estereotipo antes presentado, al contrario muchos son tipos encantadores en la calle, en el trabajo, y pertenecen a sectores sociales privilegiados.
    2. En cuanto a la personalidad de la víctima no hay mucho que decir, no sirve, ni siquiera, de excusa sino que es un reflejo más de la sociedad patriarcal y androcéntrica, ninguna de las características anteriormente mencionadas justifican la agresión y, además, en los estudios realizados sobre el perfil de las víctimas sólo el 19% de ellas tenía antecedentes psiquiátricos.
    3. En el referente a la sociedad, es cierto que genera violencia y frustraciones pero esto no explica que la violencia sea, tan selectiva, la ejercen, fundamentalmente, los hombres contra las mujeres de su medio familiar, especialmente contra sus parejas y no contra cualquiera otra persona, la ejercida por las mujeres no es comparable ni en las estadísticas ni, especialmente, en el significado.

Una forma de minimizarla violencia y de aliviar el sentimiento de culpa es rodearla de una aureola romántica que no tiene, así podemos leer titulares cómo: «Un anciano con cáncer mata a su mujer con alzheimer»; o bien otros que hacen alusión a crímenes pasionales, tales cómo «Asestó seis puñetazos a su novia en un arrebato de celos». El arrebato de celos es algo que se puede probar científicamente pero no es el caso de la violencia doméstica, esta consiste en uno maltrato continuado y el asesinato es su culminación Otra forma es justificarla como problemas de convivencia, que hay problemas de convivencia, seguro que sí, ¿pero todos los problemas de convivencia que tenemos en el trabajo o en el Sindicato o con el forofo de un equipo diferente al el nuestro los resolvimos pegando o asesinando? Además, en muchos casos aún no se empezó a convivir y, en otros (más del 90 %), ya se finalizó la convivencia, los cónyuges se están separando.

Un claro exponente de los mecanismos anteriormente citados se puede apreciar en el ámbito judicial. Según la exposición de juristas como Mª Xosé Varela, delegada de la Asociación de Mujeres Juristas THEMIS, en el recén clausurado Congreso Nacional de Violencia contra las Mujeres que tuvo lugar en Gijón y, según los estudios realizados sobre jurisprudencia, las sentencias dictadas en casos de maltrato, tanto en materia penitenciaria como civil o social resultan insatisfactorias.
Los tribunales tienden a minimizarla violencia no empleando todos los recursos de los que dispone. Casi siempre se tramitan los casos como juicios de faltas que a menudo son consideradas por los jueces como leves. Cuando los maltratos son tramitados como delito los jueces imponen las mínimas penas posibeis, cualquier dato sirve de atenuante para el agresor: que era un guardia civil, que después de la agresión le dio un vaso de agua, etc., en cambio, cualquier dato puede poner en tela de juicio el testimonio o la salud mental de la víctima. Todos los ejemplos que pongo son extraídos de los periódicos.

Otros muchos juicios no prosperan porque las víctimas no están en condiciones de asumir todo el peso de la acusación y las Fiscalías que deberían llevar el peso de la acusación no siempre ponen el celo suficiente.

Por último, decir que la justificación de la violencia se ve reflejada en sondeos que se hicieron para saber que opiniones tiene la población española y europea respeto a la violencia, uno de los resultados es bastante revelador de la tesis que mantenemos en este escrito, a saber, el 46% de los europeos cree que son las propias mujeres quien provocan los maltratos.
Asimismo los medio de comunicación nos ofrecen diariamente testimonios de la realidad que finalizamos de exponer, tanto en el referente a la violencia en sí, como a las opiniones que de ella tiene la sociedad. Propone un tratamiento sensacionalista, morboso, fragmentado sin análisis ni seguimiento, todo esto lo que hace es narcotizar a la audiencia y por este camino a violencia aparece trivializada y minimizada.
< Volver Atrás

NOTICIAS DEL AYUNTAMIENTO DE COSPEITO

Toda la actualidad: avisos, noticias y eventos de interés...

Cospeito

«De ouro e sobre ondas de azur e prata, unha cruz floronada de gules, cargada de cinco veneras de prata; mantelado de gules con dúas torres de ouro. Ao timbre, coroa real pechada.»

Contacto

Avenida da Terra Chá, 29
Cospeito(Lugo)
Tlf: 982 52 00 01
Mail: concellodecospeito@concellodecospeito.es

Mapa de situación